domingo, 8 de mayo de 2011

El fin del capitalismo


Soñé que el capitalismo había llegado a su fin. Desperté con una gran sensación de euforia, pero también de ansiedad. La ilusión del sueño no terminaba de disiparse y ya la incertidumbre, una incertidumbre terrible, se instalaba en mi demorado despertar.

Me levanté y caminé con cuidado, para no hacer ruido, hasta la pared de mi dormitorio que colinda con la casa de mis vecinos. Para pegar allí la oreja y espiarles, escucharles. Y comprobar cómo irían a tomarse ellos la noticia. Qué demonios iban a hacer, qué podíamos hacer todos a partir de ahora.


2 comentarios:

Hautor dijo...

Suena realmente terrible.

Joseóscar dijo...

Sí, es el poder del sueño.