Soy el rey del cansancio, mis súbditos caminan por aquí: cerca, lejos, dan vueltas, creo, alrededor de mi palacio y de mis torres, mi corte del cansancio y el agotamiento, o a veces creo oírlos, hace tiempo que no les veo, los llamo y nadie viene, les ordeno que se acerquen pero nadie responde, ¿quién se detendría a escuchar una voz tan cansada?
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2 comentarios:
¡Podrías llamar a este cuento "La cama de Asterion"!
Me ha gustado bastante. Un saludo.
Me gusta que te guste, Cuentacuentos, mientras viajaba por Almería este finde he escrito otros dos minirrelatos que formarían con este un tríptico, y todos juntos podrían llamarse `El desierto de los tártaros´. En cuanto haga o busque en mis cuadernos un dibujito para acompañarlo, subo el segundo.
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