domingo, 2 de octubre de 2016

La transformación


He tenido un sueño intranquilo, llevo teniéndolos desde hace tiempo. Tras ellos, siempre me despierto con una gran tensión, como si yo estuviese a punto de ser transformado en algo terrible. Pero por alguna razón esta transformación no se consuma.


Si por lo menos una vez me despertarse convertido en ese algo, si se resolviese la incógnita de los sueños que luego no recuerdo, si toda esta incertidumbre desapareciese y yo supiera por fin qué clase de monstruosidad anida en mi interior y late cada noche secreta y verdadera, más real que la carcasa ridícula y sin sustancia, feble, insuficiente, a la que me veo condenado a dar vida a lo largo del día, antes de volver a dormirme y ser, sin recordarlo y sin consciencia, ese demonio prodigioso que me sostiene desde alguna parte y que me justifica en esta desesperante demora que no parece vaya a terminar jamás.


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