martes, 25 de octubre de 2016

Notas para una ópera, bocetos de una catedral


Hoy han vuelto los ataques psíquicos, de manera más virulenta que nunca. Ellos, sean quienes sean, han conseguido que cada uno de los ruidos que me han acompañado a lo largo del día me fuesen insoportables. Me he sentido furioso todo el tiempo, sobre todo mientras oía de fondo las conversaciones de los demás. ¿Por qué hablaban tanto, por qué la insistencia de un intercambio de ideas e impresiones a todas luces exagerado, innecesario? Pocos se han atrevido a dirigirme la palabra, supongo que han sido disuadidos por los gestos de mi rostro progresivamente desencajados. 
He logrado regresar a casa sano y salvo. En algún momento de la larga duermevela sobre mi cama, el silencio de la noche se ha levantado sobre mí igual que una gran ópera silenciosa y majestuosa. Era una catedral invisible, indestructible, y yo ante ella, entrando y recorriendo su arquitectura prodigiosa, me he sentido fuerte de nuevo.

De esa forma sé que he vencido un día más, pero también sé que mis victorias, cada vez más rotundas por difíciles, por improbables, hará que recrudezcan sus ataques, esos ataques que alimentan mi ópera insensata compuesta de silencios, silencios inabarcables como un océano; la energía que ellos vierten fallida en sus ataques apuntala mi catedral y hace más delirante y espectacular su gigantismo y su acabado, sus vidrieras y sus torres, sus formas fantásticas contra la noche eterna y sideral que yo construyo cada una de mis noches, mientras me repongo y tomo fuerzas para seguir luchando contra ellos y construir una fortaleza definitiva de belleza y de silencio, altiva y espectral, allí donde voy a desaparecer un día, lejos por fin del ruido y de la luz y todo aquello que me quiere destruir.


1 comentario:

Awake dijo...

Buenos días,

Gracias a tu artículo por fin he podido autodiagnosticarme. El ruido me perturba. Debo formar parte de ese colectivo de "raros" que mencionas en otro de tus artículos. Gracias a un amigo también escritor, me descubierto tu blog. A partir de ahora, lo seguiré. Por fin es lunes.

Enhorabuena. Saludos