Pues yo pa mi que eso del eterno femenino no existe. Tú verás. Ahora, que si te gusta, pues nada. Pero un consejo: empieza a ver el inmediato, volátil y efímero femenino, seguramente serás más feliz. O al menos te comerás menos el coco.
O sea, que sí. Al principio siempre pasa. Yo también moderé los comentarios, hasta que me di cuenta de que si había impertinentes, groseros o imbéciles, luego los podía eliminar sin problemas. Pero haces bien de momento. Disiento, pero me gusta tu blog.
Me encanta el eternamente volátil y efímero femenino, inmediato porque en medio lo bueno es mejor. ¡Bienvenidos los disidentes a esta bitácora! Estás en tu casa.
Pues yo pa mi que eso del eterno femenino no existe. Tú verás. Ahora, que si te gusta, pues nada. Pero un consejo: empieza a ver el inmediato, volátil y efímero femenino, seguramente serás más feliz. O al menos te comerás menos el coco.
ResponderEliminarNo sé si es que tienes que moderar tus comentarios o qué pasa, porque el que te he dejado antes no sale. Esperaré.
ResponderEliminarO sea, que sí. Al principio siempre pasa. Yo también moderé los comentarios, hasta que me di cuenta de que si había impertinentes, groseros o imbéciles, luego los podía eliminar sin problemas. Pero haces bien de momento. Disiento, pero me gusta tu blog.
ResponderEliminarMe encanta el eternamente volátil y efímero femenino, inmediato porque en medio lo bueno es mejor. ¡Bienvenidos los disidentes a esta bitácora! Estás en tu casa.
ResponderEliminarcomo me moderarás y no pondrás este comentario, me explayo:
ResponderEliminarel bucle, vuelvo a actualizar mi blog, dejado y retomado millones de veces, como tú este blog, dejado y retomado otras tantas.