¿Qué cojones ha escrito el Comandante Vilas? Llevo sólo veinte páginas y ya tengo visiones, convulsiones, espasmos y marasmos (de placer, se entiende: caosmótico y (pen)total, ¡madre mía!)Y mañana debo explicar la poesía mística del XVI...
¿Qué cojones ha escrito el Comandante Vilas? Llevo sólo veinte páginas y ya tengo visiones, convulsiones, espasmos y marasmos (de placer, se entiende: caosmótico y (pen)total, ¡madre mía!)

Llenó de flechas su aljaba y se encaminó hacia el andén; conviene ir armado si corres peligro de volver a quedarte dormido.
(Imagen vía Gravestmor)
SE DESCRIBE UNA VIDA EXTRAÑAImagen vía bitácora de Jorge Barco
PS: Introduzco esta reflexión, cuyo nivel científico, y no es broma, puede constatar cualquier lector internauta repitiéndose a sí mismo ambas palabras, para dejar bien clara la seriedad de esta bitácora. Sirva la reflexión "dos" y esta "tres" para acabar de constituir la Plataforma Para el Fin de la Posmodernidad (y el caso es que ya hace ocho años que yo escribía que...). Ea, os subo otro cuento.
[Cuatro:] Porque ese cielo açul que todos vemos
ni es çielo ni es açul. ¡Lástima grande
que no fuera verdad tanta belleça!
BLA
PS: Dedicado a Sin Cara, Ojo Sin Párpado.
PS: Dedicada a don Diego, que la maldice pero no se la puede sacar de la cabeza, y odia por dicha razón, porque le vuelve y ya no hay forma de que salga, que se la recordemos. Ejem.
“Quizás te mereciese la pena”, añadió cuando dejó de reír: así el infierno quedó congelado. Nunca lo sabré, la cosa no fue a mayores porque a ella no le interesó; intenté besarla pero se apartó: no se le abrían los chakras, me dijo, y la verdad es que lo agradezco porque habíamos bebido bastante y aún íbamos a hacerlo más; dos horas más tarde estaba tan bebido que habría hecho, supongo, un papel más bien pobre.
Solo si no fantaseo con la mañana siguiente, con el despertar en su casa de la montaña, ya perfectamente recuperado y dispuesto para hacerme con su cuerpo. De cualquier forma nos reímos mucho aquella noche, estuvo muy bien. Pienso en ella y pienso en las risas, pero también en los asesinos en serie y en un congelador abierto, en una pequeña luz al fondo de una casa en la montaña, con mis restos dentro. A veces la recuerdo, sí: es como patinar sobre un estanque helado.
Actualización: relato incluido en la antología Semana de pruebas (Lagartos Ediciones, Almería, 2009).
Sudor. Fuks avanza. Yo tras él. Pantalones. Zapatos. Polvo. Nos arrastramos. Arrastramos. Tierra, huellas de ruedas en el camino, un terrón, reflejos de piedrecillas brillantes. Resplandor. Calor infernal, hirviente. Un sol cegador. Casas, cercas de madera, campos, bosques. Este camino, esta marcha, de dónde, cómo, para qué hablar más."