¿Y si existiera un cuento (quien dice cuento dice texto) que se escribe sólo y que es tan autoconsciente que, para no dejarse dominar y recrear no se deja leer, porque sabe que leer es reescribir?
Gracias, Cuentacuentos. Tu comentario es, de hecho, una reescritura muy interesante de mi texto, y añadiendo esa idea tuya haces, a su vez, otro cuento.
He escrito el mio porque ando emparanoiado corrigiendo unos pequeños textos para su publicacion -y reescribiendo otros-. Y ahora, se me ocurre, añado a tu comentario-cuento: que "no se deja (de) leer".
Jaja, me has picado con esto de los cuentos que no se dejan leer, y mi pausa entre lectura y lectura se la ha llevado la escritura de un cuento que no se deja leer. Si te animas, en mi blog he colgado uno con esa idea. Espero que te guste. O al menos, que te haga echar una sonrisa.
Y otra más: ¿los cuentos malos son cuentos sublimes que tienen miedo de rehacerse mal y se camuflan como los camaleones?
Y aún otra: ¿los cuentos que no se dejan (de) leer -que por algo será- han tenido alguna vez una forma pura, escolástico-platónica-inmaculada o han ido tomando las sugerencias-dictados de los lectores y por eso son tan apreciados?
¿Y si existiera un cuento (quien dice cuento dice texto) que se escribe sólo y que es tan autoconsciente que, para no dejarse dominar y recrear no se deja leer, porque sabe que leer es reescribir?
ResponderEliminarParecería el tuyo.
(Me ha gustado.)
Gracias, Cuentacuentos. Tu comentario es, de hecho, una reescritura muy interesante de mi texto, y añadiendo esa idea tuya haces, a su vez, otro cuento.
ResponderEliminarHe escrito el mio porque ando emparanoiado corrigiendo unos pequeños textos para su publicacion -y reescribiendo otros-. Y ahora, se me ocurre, añado a tu comentario-cuento: que "no se deja (de) leer".
Gracias otra vez, un abrazo.
Jaja, me has picado con esto de los cuentos que no se dejan leer, y mi pausa entre lectura y lectura se la ha llevado la escritura de un cuento que no se deja leer. Si te animas, en mi blog he colgado uno con esa idea. Espero que te guste. O al menos, que te haga echar una sonrisa.
ResponderEliminarY otra más: ¿los cuentos malos son cuentos sublimes que tienen miedo de rehacerse mal y se camuflan como los camaleones?
ResponderEliminarY aún otra: ¿los cuentos que no se dejan (de) leer -que por algo será- han tenido alguna vez una forma pura, escolástico-platónica-inmaculada o han ido tomando las sugerencias-dictados de los lectores y por eso son tan apreciados?