Hay un monstruo que vive en mi interior. Ayer lo vi, fingi que no lo conocia. El parecia divertido. No se a que estas jugando, le espete al comprobar que me seguia con grandes aspavientos y a la vista de todos. Esa es su forma de reirse, de contarme una historia. Pense. Querido amigo.
-Querido amigo, es tu juego -respondio- lo que me tiene entretenido y me divierte. Prueba de este licor (1) y deja que me esconda con las sombras mas intimas que al mediodia vienen / vienen y te golpean / justo en el corazon.
Al caminar construyo un laberinto. Abro un bazar en el desierto. Rio y me agito, solo, caminando hasta hoy.
Dos de la tarde aqui, en mi calle. Una calle desierta. Camino por las sombras, muy cerca de las tapias.
(1) Dijo don Rufio Datura.
da gusto pensar que paseas con mi monstruo; yo también llevo tiempo paseando, imagina, a veces hasta de la mano con el hombre-reloj
ResponderEliminarDemonios, nen, a ver si un día de estos hago un blog con nuestro viejo tebeo a cuatro manos de Sugar Face y el Hombre Reloj.
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