Si les gustó el relato anterior pueden probar también con éste otro, más cortito y fácil de leer, cuyo título podría hacer pensar en un díptico con respecto a ambos -pero ya saben que sólo hago estas cosas por marearles-, y que han tenido a bien de publicarme en su recién estrenado y flamante número 17 los chicos de la revista El coloquio de los perros.
gracias por el bombo
ResponderEliminar¿Anonimombo, bombónimo? ¿Quién anima, qué ánima, bombón?
ResponderEliminar