Las narraciones melancólicas en público suelen ser índice de privadas,
ocultas mezquindades.
*
Al final, la maldad se revela como una simple cuestión de mezquindad y de
limitación, de estupidez.
*
No había amor en sus palabras y yo no supe verlo, vivía al margen de la
realidad. Pero terminé por regresar a ella, a tiempo para darme cuenta de que él
nunca había estado allí.

No hay comentarios:
Publicar un comentario