domingo, 15 de febrero de 2015

Pariturae te salutant



Ha venido la Reina de la Noche
a recoger las Sábanas del Día.

-¿Quién se ha meado en ellas?
¡Castigados sin sueño!

Un universo en forma de acordeón
interpreta creaciones pegadizas.

Un universo: pleonasmo.

Melodías habituales,
denominadores comunes de la Creación.

Está quieto el jardín del aire,
¿por qué se mueve tanto el jardinero?

Apicultores de los sentimientos.

Un jardín de violetas se propaga
igual que lo haría un incendio.

Deja la lluvia caracoles en los campos,
paraguas rotos en las calles.

Una marea insoportable
azota nuestras ganas de flotar.

Me junto con la gente en cuanto puedo,
porque la gente es burbujas.

¿Qué pude hacer para encontrarme rodeado, de repente,
de todas estas mujeres embarazadas?
Sé que algo tratan de decirme.

Oh, pariturae te salutant.

Sumerjo todo lo que digo en amukina.

Mi amor se hace su cola de cometa,
quiero decir su cola de caballo,
de caballo estelar.

Poco a poco y a trompicones, pero sí:
allí hay un poema.

Delgado como el pan que aún no existe,
ella se calla lo mejor.


______
(Poema que escribí hace poco más de dos años, cuando ella aún no me dijo que estaba embarazada pero yo sospechaba que ya podía estarlo; las primeras notas se me ocurrieron en una conversación en la que me vi súbitamente rodeado de mujeres embarazadas).