miércoles, 6 de mayo de 2009

Por qué no estoy aquí


Llegué hasta allí y contemplé el camino que me llevó hasta aquí. Quise probar después con todas esas islas, caminos en el agua, senderos sin oxígeno: un recorrido anfibio, abierto por cuchillos.

Pasaron pájaros, cuchillos, más allá. Debía estar la ruta. No fijarla, olvidarla, negarla ante los jueces. No hay un tribunal más allá de ti mismo: caminas, juzgas, sigue caminando.
Solo si olvidas que has llegado habrás llegado.
Eres juzgado, olvídalo: sé justo, porque sé que no serás benévolo.

7 comentarios:

Esther Rodríguez Cabrales dijo...

Precioso Sr. Tropovski, precioso.

dondiego dijo...

Muy bueno. La primera frase es brutal y la afirmación-negación que llena el (no)sentido de todo el texto abre un espacio límite de lenguaje y pensamiento que habría hecho las delicias de Derrida. Pena que haya muerto. Si no, ya habría escrito algún ensayo sobre tus textos.
P.D. Sería divertido escribir un libro entero en este plan y publicitarlo como libro de autoayuda y ver cómo van explotando las cabezas de los adictos a ese género

Anónimo dijo...

Esta entrada me parece un poema de primera categoría.


Cristina Morano

tropovski dijo...

Sois benévolos, sin duda. A vuestros pies, brothers and sisters.

Antonio Galiano dijo...

Interesante y con un final con escalera wittgensteniana incluida*.


* Tractatus logico-philosophicus 6.54
Mis proposiciones son esclarecedoras de este modo; que quien me comprende acaba por reconocer que carecen de
sentido, siempre que el que comprenda haya salido a través de ellas fuera de ellas.
(Debe., pues, por así decirlo, tirar la escalera
después de haber subido.)
Debe superar estas proposiciones;
entonces tiene la justa visión del mundo

tropovski dijo...

Es exactamente, amigo Antonio, mi punto preferido del Tractatus; aquel en el que el libro entero empezo a brillar para mi de forma incandescente, cegadora. Entendi todo el resto a partir de ese final, acaso como afirma Derrida -ya que lo citaba Dondiego- que muchas obras son creadas -concebidas/leidas/inteligibles- a partir de, o desde su final.

El cuentacuentos dijo...

Es que "el final es la estructura", como dijo el gran catedrático.

Buena observación sobre Wittgenstein. Y también sobre Derrida. ¿Voy a aprender leyendo poesía? De la buena, siempre.