domingo, 7 de junio de 2009

No todos los dias anochece en ciudad dormitorio (6)



4 comentarios:

Esther Rodríguez Cabrales dijo...

Sólo somos conscientes de la luz que proyectamos cuando estamos en oscuridad. Apague la luz.

tropovski dijo...

Voy.

dondiego dijo...

Qué luz puedo (yo1) extraer de mí (yo2) si soy (yo3) oscuridad. Es usted una mina y un minero, sujeto y objeto a la vez, está usted perdido. La multiplicación de yoes es la negación de la identidad. Efectivamente es usted oscuridad. Cómprese una clavearrojaluz, cómprese un dios-led y póngaselo en el casco de minero antes de seguir picando en el vacío, sacando brillantes gemas de nada

tropovski dijo...

Yo no, el personaje (no-yo4).

Dejémoslo que juegue a su yo-yo.

Es excavar estratos, ¿para qué? ¿Estrata-gemas de nada?

Madre mía, mea culpa.

La historia sigue, hay un propósito: se hará evidente pronto. Al fondo hay una luz, que no se apaga.