lunes, 16 de noviembre de 2009

Nueva sentimentalidad


¿Por que no me llamas? Crei estar huyendo de ti, pero eres tu quien huye siempre. Los cables de la luz cantan tu nombre mientras los dejo atras en la autovia sin dejarlos atras: aqui delante se prolongan, en este hacia adelante indefinido que construyo pisando el acelerador.

Se que hay un lugar donde permanecemos, como hay un momento que se esta prolongando desde siempre. Conozco ese camino, lo practican aquellos que lo olvidan. Te busco porque quiero enseñarte el camino: aun no lo olvidaste, y te persigue.

Llama. Hazme real el tiempo necesario para que yo te traiga aqui, conmigo, donde las huellas animales vibran con esas cuerdas, vibran y se prolongan mas alla de la vista: donde las huellas no han dejado aun su peso, pero se inscriben lentamente y siguen avanzando, y alejandose.



Tiene que haber un telefono al final de los cables

Cul-de-sac

2 comentarios:

El cuentacuentos dijo...

Para Juan Ramón también había una costa al final del mar, del mismo mar.

tropovski dijo...

Juan Ramon es un mar, amigo cuentacuentos: nunca olvidare el fin de semana en el que me quede solo en el piso de estudiantes donde vivia y entre en Juan Ramon, en condiciones, por primera vez: leia hipnotizado la extensa y muy completa antologia que Javier Blasco preparo de su obra en Catedra.