domingo, 7 de febrero de 2010

Chez Fulli


Viernes tarde, llamo a Alejandro para adelantar nuestra cita, en la que va a pasarme unos cuantos kilos de libros de contrabando: la adelanto un par de horas porque acabo de llegar a casa agotado tras pasar el dia fuera.

Alejandro esta con Periferia Uber Alles viendo una exposicion en el centro. "Vale, paso por alli y asi saludo a Periferia". Pero al llegar me proponen un plan irresistible: ir al atelier en la huerta de alguien, llamado Eduardo, que esta terminando de construir un enorme tanque de carton. Asi que alla vamos los tres, atravesando el Malecon y la huerta durante mas de media hora como quien atraviesa un desierto, de Valente o del far-west, y debatiendo sobre un proyecto insensato y maravilloso en el que Alejandro nos ha embarcado a Periferia, a mi y a otro monton de gente porque asi se lo aconsejo un tarotista en Chile: "ese proyecto de libro por el que me preguntas debes hacerlo con gente, hacedlo entre varios". Llegamos al atelier del tanque; hay tambien hay una bateria tierra-tierra, de carton.

"¿Sigues cansado?", me preguntan, y yo respondo que a estas alturas me apunto a un bombardeo. Asi que volvemos a la ciudad y la atravesamos hasta la otra punta, previa parada en un bar boliviano o ecuatoriano a echarnos unas cervezas reparadoras. Llegamos despues a la otra punta de la ciudad y podria ser la otra parte del planeta, su cara oculta, propiamente: la tasca de Fulli. Porque Periferia compartio muchas de sus aventuras hace años, confirmo lo que yo ya sabia y añadio otras cuantas decenas de jalones en su curriculo: cortometrajes dadaistas, actuaciones improvisadas con efimeros y delirantes grupos de musica... Fulli es un artista secreto nada secreto para quienes lo conocen: basta con charlar con el medio minuto, para que al menos el artista se revele. Una vez llevo unos dibujos a que se lo enmarcasen a una conocida galeria de la ciudad que tambien hace trabajos de enmarcacion. "¿Esto lo has hecho tu?", le preguntaron, y añadieron: "¿Tienes mas de estos?". Uno de sus lienzos que mas gustaban a Periferia acabo de mantel en una de sus fiestas. "¡Pero Fulli!", nos cuenta que se quejo.

He hablado de artista secreto con respecto a Fulli, pero me he dado una vuelta por myspace para enlazar sus canciones y la verdad es que tiene un buen monton de ella desperdigadas en distintas paginas: pinchen, pinchen, cada enlace a su nombre es una pagina distinta y un buen ramillete de exquisiteces. "En Nuremberg te quiero ver", tio. Alejandro redondea la noche con el relato de las aventuras que corrio con el por Marruecos. -Fulli y Alejandro juntos, como dos vaqueros warholianos, juntos y solos, sueltos, por Marruecos...-. Y en fin, que me apetecia hablar de todo ello aqui y ahora: que un viernes magico. Gracias a los tres, Alejandro, Periferia y Fulli.

Y al resto, pues ya saben: enfrente del hospital de la Vega pueden tomarse unos "pynchones" (vease imagen).

4 comentarios:

el hombre perplejo dijo...

gracias Jose...

se ven divertidos esos viernes murcianos...

tropovski dijo...

Pues ya sabes: cógete el talgo y vente pa Murcia un viernes de estos.

marialuisa dijo...

solo el fulli puede tener "pynchones" en un bar. Es genial. Que pena que no pudieramosir. Me rio de imaginaros conversar. Este viernes quedamos chez fulli.

tropovski dijo...

Hecho.